A veces da julepe abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba, y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojitos creyendo que así no lo ven. Uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero, fueran a desaparecer las cartas fuleras. Uno se hace el perro que tumbo la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarenta. Uno detesta y ama a quién abre tus ojos. Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso, es agridulce, por un lado es como que se pierde la magia, pero por el otro se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda, y cerrar la tranquera y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que no queremos ver, el corazón se nos estruja y nos que damos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos, es como salir de la oscuridad y la luz te enceguece.Ojos que no ven, corazón que no siente, mejor mirar para otro lado dicen, meter la cabeza abajo de la tierra como hace la avestruz. Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal, abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver te estruje el corazón.lunes, 22 de junio de 2009
Seducir a alguien es lograr que desee lo que uno quiere que desee. Seducir es insentivar, estimular, provocar el deseo en el otro. Muchos esperan en silencio detectar un señal en el ser amado, esperan ser deseados, a otros lo que los seduce es sentirse deseados. A otros nos seduce lo opuesto, sentirse no deseados, a otros los seducen lo prohibido, lo imposible, lo que no pueden tener. ¿Existe una sola manera de seducir?, ¿Es posible seducir a alguien que no nos desea?, ¿Alcanza con la seducción para el amor?, ¿Si se desea lo que no se tiene, cuando se tiene se sigue deseando?. Tendrán algún efecto las técnicas de seducción. |Para seducir hay que tener la paciencia del pescador, saber esperar el momento exacto. Uno pretende que sueñen con nosotros, queremos ser el único en la vida del otro, pero solo se puede aspirar, a ser el elegido. Seducir tiene sus vueltas, a veces, el amor muere cuando dan nuestro amor por sentado y renace cuando sienten que pueden perderlo. Nos preocupa mucho que no haya terceros dando vueltas, peroa veces esos terceros ayudan a la seducción, la encienden. El mayor riesgo de un seductor es caer seducido, ahí se vuelve torpe, predecible. El riesgo de un seducido es su inseguridad, que puede llevarlo a cometer ciertas torpezas.
A veces da julepe abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba, y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojitos creyendo que así no lo ven. Uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero, fueran a desaparecer las cartas fuleras. Uno se hace el perro que tumbo la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarenta. Uno detesta y ama a quién abre tus ojos. Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso, es agridulce, por un lado es como que se pierde la magia, pero por el otro se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda, y cerrar la tranquera y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que no queremos ver, el corazón se nos estruja y nos que damos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos, es como salir de la oscuridad y la luz te enceguece.Ojos que no ven, corazón que no siente, mejor mirar para otro lado dicen, meter la cabeza abajo de la tierra como hace la avestruz. Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal, abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver te estruje el corazón.
A veces da julepe abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba, y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojitos creyendo que así no lo ven. Uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero, fueran a desaparecer las cartas fuleras. Uno se hace el perro que tumbo la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarenta. Uno detesta y ama a quién abre tus ojos. Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso, es agridulce, por un lado es como que se pierde la magia, pero por el otro se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda, y cerrar la tranquera y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que no queremos ver, el corazón se nos estruja y nos que damos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos, es como salir de la oscuridad y la luz te enceguece.Ojos que no ven, corazón que no siente, mejor mirar para otro lado dicen, meter la cabeza abajo de la tierra como hace la avestruz. Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal, abrir los ojos y animarse a ver, aunque lo que haya para ver te estruje el corazón.
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